Madres toca narices

Todas las madres somos toca narices, si si,  no digas que tú no eres toca narices porque de eso no te libras. Yo creo que lo llevamos de serie y se activa cuando somos madres.

Seguro que cuando eras pequeña tu madre te tocó a fondo las narices y a lo más puro estilo de Scarlett O”Hara juraste con el rhinomer*1)  en mano que “jamás lo usarás con tus polluelos” Si si, ya me imagino yo la escenita con música de fondo peliculero y con el saca mocos en la otra mano. 

Algo nos pasa cuando vemos la nariz sucia de nuestro retoño. No podemos aguantar ver un perdigón a medio salir o a medio entrar ¡aquí ya según el optimismo madrero! Y es que son propensos a tener bolas de todos los colores y de todas las consistencias habido por haber. Aunque los peores, a parte de los pegajosos, son los cortineros jajaja 

Pues si, hoy la cosa va de MOCOS

Igual te parecerá una bobada dedicar toda una entrada a algo tan ordinario pero, bien que huimos como ninjas escondiendo disimuladamente, no se vayan a ofender, a nuestra criatura detrás nuestras a modo de escudo contra virus al oír que ‘fulanito’ “esta fatal de los mocos” ¡Ohhh ésta frase! Ésa frase nos activa y nos pone en modo protección con el radal anti-PERDIGONES controlando narices ajenas para evitar cualquier posible contagio a nuestro retoñín ¿o igual soy yo la única? Puede ser. 
De muchos lugares me he ido por ver narices que goteaban como grifos ¡Que no estoy yo por la labor, vamo! Me falta la cinta métrica para medir la distancia de seguridad y acordonar la zona con una banda, a ser posible de color fosforito, para mantener en cuarentena a todos los infectados y/o sospechosos de infección mocarrín.

Oigan ¿exagerada yo? Pues no es para menos porque es llegar el momento de limpiar esa naricilla y comenzar el espectáculo. Imagíneselo asi: _Niña moviéndose hacia donde puede con patadas voladoras incluidas más movimientos rítmicos acelerados de brazos que parecen que está aprendiendo a nadar a brazas ¡ofu ofu! Respiramos y lo intentamos otra vez. Ésta vez me acerco con el suero fisiológico monodosis intentando que no me vea ¡pero nada! la vikinga contraataca con llantos absorbiéndolos -los mocos- a toda pastilla. Pienso <<¡llego tarde!>> Y efectivamente, para cuando le estoy sacando los mocos ya no hay nada. Sentencia: <<se lo ha tragado>> Nos miramos y nos decimos con esa mirada que no hay nada más que hacer ante eso. ¡Ya lo cagará!”_.

Y así cada día que la vikinga tiene esos mocos que ni le deja comer. Así que ¡sí! los mocos importan mucho mucho. Y es por eso por lo que…

 ¡Yo! soy madre toca narices


*1) (no me patrocina dicha marca, que conste, más quisiera, así tendría yo material toca narices a tutiplen)


Foto con licencia CCO Creative Commons de JazzGo_ en Pixabay.com 

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Tal día como hoy…

Tal día como hoy, hace ya cuarenta años, una futura mamá corría al hospital en taxis junto con su marido para tener a su primer bebé. Eran primerizos y estaban muy asustados. <<Y se oía CÁ historia>> Me decía << ¡Y claro! >> Me comenta enfadada. <<-Tras el parto, se llevan a los bebes sin apenas enseñárselo a sus madres y tras un largo tiempo, con suerte, te los traían si no había complicaciones. Y encima, no dejaban pasar a nadie más. Mi marido se las tuvo que idear para poder ver a  su hija>> 

Isabel paró su relato, tomó un sorbo de café y me miró fijamente para decirme <<-¡Luego te sorprende del por qué tu generación fue alimentada principalmente con biberones!>> Y continuó diciendo <<-Mi madre me crió con teta, pero a mi en el hospital me enseñaron que el biberón alimentaba más. Y eso hice. Además, sólo podía disfrutar de muy pocos días de baja. Era imposible.>>

¡Eran otros tiempos! Aunque en muchos lugares siguen anclados ahí, en el pasado. 

Isabel me comentaba “a modo de secretito”, como si no lo supiésemos ya todos por los libros de textos. Pero ella, ella lo vivió así.. -Franco había muerto dos años y pico antes de tu nacimiento y se debatía mucho de política en los bares tomando por las mañanas el primer ‘carajillo calentito´con la radio a toda castaña. Pero también se hablaba de balónpies .. (se lamenta jajaja)

Tirando de hemeroteca al más puro estilo Ana Pastor, leemos en la portada del El País, tal día como hoy que “Adolfo Suares podría adelantar elecciones para cortar la estrategia de la izquierda tras ser aprobada la constitución” Eran momentos tensos, de muchas negociaciones y eso se palpaba en las calles, en los barrios y mercados. Peroooooo, mi padre, especialmente mi padre que fue el que se quedó a mi cuidado, vivía en una burbuja de cacas, pañales, llantos y biberones. Si señores, mi madre que tras una baja maternal casi inexistente y llorando por las heridas emocionales, se tuvo que incorporar al trabajo. Y tras un periodo de guarderías all day terminó siendo mi padre el que me criara… Como se pudiese…

¡Ahí va! Rompiendo esquemas y estereotipos mi señora madre y mi señor padre.

¡¡¡Ese hombre!!! que del mundo del campo y de la construcción pasó al mundo rosa-bebe y arrumacos más lloros en estéreo y pucheros al canto. Y no de esos pucheros de olla calentitos, no no, de esos de los que rompe la armonía de la carita del retoño antes de arrancar por bulerias.

A ambos le debo la vida. Y ese sentimiento se acentuó más aún tras yo ser madre.

Es por eso por lo que hoy, 8 de Febrero, se celebra el nacimiento de una mamá y un papá.

Mamá, Papá

 

 

Foto de la autora del blog @mumuchiando. Isabelhoap.

COMPLEMENTANDO

Andaba yo por la calle con la vikinga y se me vino a la cabeza todas las cosas que toda ‘requetemalamalísimamadre‘ hace mal. Y es, a los ojos de cualquiera, casi TODO. Y es que la crianza es un tema muyyy opinable. Y claro, una acaba escuchando comentarios muy divertidos como:

Que si no comerá suficiente y se va a quedar desnutrida. Que se dedicará a jugar. Que sólo con la leche no va a crecer y encima de tu teta. Que si así sólo come cuando quiere y lo que quiere. Que si te lo pone todo pringado. Que si vas a tener que poner muchas más lavadoras. Que si se va a ensuciar la niña. Y así un largo etcéteras.

Y si ya no da el resultado esperado tras el ‘marcha martillo’ sobre todo el del abuelín, lanzan la frase apocalíptica sentenciando algo que pasará y será por mi culpa de ‘requetemalamalísimamadre‘ y es, (Redoble de tambor y no olvidéis imaginar ese dedo acusador cuando leáis ésta última frase, por favor):

 -“¡que se va a atragantar la niña y se ahogará y será porrrr tuuu culpaaa!” 

¡Chan chan chan

Así señoras & señores con ésta tensión no se puede empezar la alimentación complementaria. Y menos el BLW.

Una que  empezó con ilusión comprando libros sobre el tema y asistiendo a talleres, acaba dándole una simple pera ¡de agua! muy bien cortada y parece que le estoy dando clavos de comer a la vikinga ¡Que estrés!

Desde el embarazo ya empecé a acostumbrarme a que mi vida fuese de interés general. Si si, muchos quieren aconsejarte, guiarte y hasta ordenarte sobre tu futura vida con el retoño. Tal cual. Pero es que ya con la introducción de alimentos una llega al punto más alto de aguante porque hasta ‘el pescadero’ y no por su oficio si no por su intromisión de buen tendero en la que te dice cómo hay que hacer el POTITO. Ja! –Con merluza ‘señora’, hay que echarle merluza y boquerones que están de buen precio y son de caiii-  *Cádiz para los no Andaluces

Y ojo que aquí lo ofensivo es lo de “Señora” y no la intromisión recetín que se agradece jajaja Todo hay que decirlo! Aunque desde que escucho @SeñorasYPodcast lo de señora se ve ya de otra manera. Aleluya!!

¡Cuántos dolores de cabeza me va a crear éste tema! La alimentacion digo, no lo de señora jajaja. Y es que nos va a acompañar toda su vida y mi vida ¡of course! Yo que soy muy green-eco-bio-saludable y a pesada no me gana nadie con ése tema “eso creo” Pues me he empeñado en asentar unas bases sólidas de alimentación saludable ¡que no es muy de ‘requetemalamalísimamalamadre’! No el fondo pero si en las formas porque ahí va mi amenaza -y no fantasma- al más puro estilo de Reina de Corazones en Alicia en el País de las Maravillas. Diré esa frase tan suya a todos los que me lleven la contraria al respecto y es: -<<¡Queeee le corrrrrteen la cabeza!>>  Amén!

Ya de por sí es complicado tener que planificar, comprar, cocinar y presentar la comida de las mejores maneras, todo ello con vikinga exigente reclamando atención. Como para tener que aguantar el extra de detractores de expertillos ‘en todo’. Y sii! Hay que limpiar más: a ella, la trona, el suelo y hasta las paredes. Pues el blw es sinónimo de batalla con proyectiles bien cargados acompañado de carcajadas y aspamientos descontrolados. Hay que estar preparados y menos mal que en mundo Sueco de “llevatelo y ya te las apañas en montarlo” Nos ofrece un sin fin de merchandising babyledwinero

Lo sé, lo sé. Sé que hemos optado por una alimentación sucia perooooo tremendamente divertida. Sólo que, y ahora viene mi confesión: aún estamos esperando esa diversión, al menos la nuestra porque la suya es obvia ¡¡se lo pasa pipa marraneando!! Y por eso, sólo por eso, la dejo porque además, es una gozada ver cómo hace honor a su apodo: ¡La Vikinga! –Ajuuuaaa! Me imagino que dice con trozo de brócolis en mano.

¡Ay no! ¡Qué eso de ajuaaa era de los Espartanos! Bueno, da igual!

AJUUAAAA!

 

Imagen con licencia CCO Creative Commons de Dhanelle en pixabay




¡Con la lactancia nos hemos topado!

Parecía fácil. Y tan fácil!, ¿no? -No parece complicado-, pensé. Hay dos elementos a unir: un bebé con hambre y una teta, la mía. Y eso es lo que una recién parida piensa, tras leer varios libros de cómo amamantar. Porque señoras, en el mundo en el que vivimos actualmente, el conocimientos se adquiere o por el mundo 2.0 o por libros.

-¿Tendré leche?- Le pregunté a la matrona que pasó por mi habitación de forma casi casual. Me miró con cara de pensar ¡otra que duda de sí misma! Y ni se cortó para cogerme la teta, sin previo aviso, para espachurrármela ante los ojos atónitos del recién estrenado papá.

Una que las vergüenzas las dejó en el paritorio, ni hice caso al momento un tanto peculiar y celebré cómo salía ese líquido blanco de mí. -Por lo que se ve el calostro ya se lo ha tomado el bebé y ya tienes leche. ¿ves?- Me decía la matrona mientras seguía enganchada a mi. ¡Y es que la teta engancha! como se suele decir por mis lares: ¡una ‘jartá’!

Así más o menos, más menos que más comenzó mis andaduras por la lactancia materna exclusiva.

A casa me tendría que haber llevado esa matrona y a unas cuantas más, ‘puesto a pedir’, para que me hubiese aliviado esos días de amargura, desesperación y de locura posturales que una parecía que ya practicaba el LactanciaSutra eso si, ¡a demanda!

La creatividad salía por los poros de mi piel para idear nuevas fórmulas para darle la teta ya que a lo clásico, aquí La Doña, no le parecía bien. En plena crisis de lactancia terminé ‘pasillo arriba y pasillo abajo’ con niña de unos 5 kilos en brazos, una hora enganchada a la teta porque desde el segundo al tercer mes aproximadamente era la única postura que la vikinga consentía para comer. Y otra hora plus plus para dormir. Al gusto, vamos.

Mes y medio así no lo aguanta muchas señoras. Hasta me plantee tirar la toalla por unos segundos pero Nooooo! Resistencia es la clave, resistencia y paciencia! Ah si… y mucha mucha información porque seguro que “a lo que te pasa” te dirán esas palabras que se repetirán como respuesta para todo, repito, para todooo. Y es eso de… ¡ES NORMAL! 

Hasta el momento sólo veía las mal llamadas “sombras de la lactancia” y una se preguntaba ¿dónde carajo estaban esas luces que tanto se veía plasmado en instagram? Ja! Maldito instagram.

Llegado el cuarto mes la cosa mejoró, y no es que todo fuese ya sobre ruedas, noooo… Es porque al menos una ya podía echarse en la cama para dar la teta. Eso si, con luz tenue que aquí La Retoño revisaba todo con su super visión mejorada desde los tres meses y cualquier cosa ¡cómo no! es mejor que la teta.

Desde entonces no he conocido el placer de sacarme el pecho sin que ella se arquearse o se moviese como si le picase el cuerpo. Salvo hambruna profunda, ahí ya la vikinga atacaba cual halcón rápido atrapa a su presa. Por lo demás, el mundo le ofrece mucho entretenimiento como para desperdiciar sus cortos momentos de lucidez con una TETA. -La teta para dormir, pensará ella.

-Con la lactancia nos hemos topado. Porque imaginad: Ahí me tenía en medio de la calle sentada en un banco bien seleccionado ¡si me dejaba el azar! mientras ella se movía en mis brazos como si bailase break dance. Eso si, todo eso ante los ojos de los viandantes que presos de la curiosidad que despertábamos se paraban a observar el espectáculo de “madre con teta fuera y niña contorsionista”. -¡Pasen y vean! Próximo espectáculo: ¡¡A de mandaaa!!.

La lactancia, con sus más y sus menos, más más que menos jajaja tiene su recompensa. Que si no, digo yo, hasta la actualidad no hubiese llegado ni de cooooñaaa. Y pese a los tirones, dolores, perlas blancas, malas posturas, insomnio, abuelas mete-mal-mete jajaja y más cosas ingratas, el estar con ella, no seria lo mismo sin esos obstáculos. Hay que trabajarse las cosas y ésta, creadme, la que más.

Estar con mi vikinga en ese momento de conexión es, es… a veces es maravilloso y otras me dan ganas de darle un vaso con leche y que ya se la vaya apañando. Eso si, cuando se pone dulce ¡ay! para comérsela. Me fundo con ella y deseo que se pare el tiempo. Si si si..¡¡compensa!!. Puro amor y de eso me sobra mogollón. Atrapada, vean, me tiene atrapada.

Yo no digo más y con eso lo digo tó. Pero la lactancia, sea cual sea, es la leche.  


Imagen con licencia CCO creative commons de WerbeFabrik en Pixabay.

¡Que se acostumbra!

Supongo que a más de unas y unos ésta frase le es muyyy familiar. Y es que los que decidieron no coger en brazos a sus polluelos “porque se acostumbran” son los expertillos que se pueden encontrar en cualquier lado, hasta dentro de la familia, los hay ya con máster de crianzín.

Desde que vikinga está fuera del útero, no he parado de oír semejante frase. Es como si esa frase les quemara por dentro y tuviesen que sacarla si o si. Pues les digo que desde que la saqué de mí en el parto, así está de acostumbrada. Pero nada! No escuchan ellos siguen ERE que ERE

El uso de la frase con sus variantes de entonación, es muy importante para mi nivel de indignación, porque los hay hasta los que me hacen reír.

Existen aquellos que usan un tono de preocupación, como si la niña arrancara la piel a tiras mientras está en misss brazos. Luego están quienes te lo dicen en plan consejillo con la coletilla “¡pero tú haz lo que quieras!“. Los hay quienes te lo dicen en plan mandato camuflado en consejo *este es muy de abuelas*. Los que más me alucinan son los de “a modo “jocoso maléfico” te sueltan la frase riendo como la bruja avería.

Pero los zascas que ni te esperas son con los expontaneos, en cualquier lugar ¡oigan! Son los que te dejan muda y no importa el sitio: en la parada del metro, en la panadería, esperando que el semáforo se ponga en verde… Cualquier lugar es bueno para encontrarse con uno de esos expetillos en crianza.

Me siento afortunada. Si si, mirad, soy afortunada porque fijaros cuantas personas hay pendiente de mi espalda, de mi sueño, de mi tiempo libre.. jajaja y sobre todo del peso de mi retoño. Tengo más followers que en twitter y eso no quisiera yo que cambiase ¡por Dios! Que dure semejante famoseo que me envuelve en estos momentos.

Por eso, ahora más que nunca la porteo más, la cojo mucho más en brazos y cotorreo de lo bien que colechamos para que todos aquellos que quieran “aconsejarnos” sobre dichoso temita de que si “la coges se acostumbra”, “si la metes en la cama contigo se acostumbra”, “si le das el pecho cuando ella quiera se acostumbra ¡y te tiene esclavizada!”… ¡Pues que lo hagan! Si si, que lo hagan. Que me aconsejen cuando deseen. Vamos, como el que escucha llover.

Así estamos con el terrible ¡que se acostumbraaaa! Al menos, hasta los ¿tres? ¿cuatro años de vikinga? jajaja porque luego será el: ” ¡ves! Eso por estar acostumbrada!”

Sin más, yo me voy con mis costumbres a otra parte, vaya ser que me salgan mas followers expertillos en crianzín.

 

 

Foto con licencia CC0 Creative Commons. De jakobking85 en Pixabay.

Empantallados

Empantallados, así está gran parte de la población, incluida servidora ¡no voy a ser menos! Usamos el móvil para todo y yo la primera peroooo desde que soy mamá la cosa va cambiando

Que yo tenga un blog y sea activa en twitter no significa que lo haga delante de mi retoño, de eso me cuido mucho mucho. Vamos que lo uso cuando ella duerme y a su vez me tiene atrapada entre sus redes y claro, una que no duerme como un bebé, pues me aburro bastante.

Soy consiente de que llegará el momento en el que empiece a andar y será ahí cuando me vais a ver menos por el mundo virtual. Aunque espero escaparme como una ninja para escribir a modo desahogo, aunque ya con tener tiempo para depilarme..¡pegaría palmas con las orejas de felicidad! jajaja Pero aquí venimos hoy para hablar de otras cuestiones.

He decidido no ver TV. Hace unos meses me entraba la risa floja cuando decía esto en voz alta pero ahora, con vikinga muy activa y curiosona huyo de la TV como la familia de la película Poltergeist. Pero en la II porque en la I parece la niña una polillita pegada a la pantalla. Pues tal cual. A ver, que todo lo que le pasó a esa familia es por el mal uso de la TV, no es por otra cosa. Crean me, todo por no seguir las recomendaciones de uso en pantallas para menores ¡como oyes, así fue jaja !

Se acabó la TV y el móvil en la mía house, al menos delante de mi retoño. Entiéndase que para llamadas si lo usaremos. ¿Os acordáis cuando los móviles eran como walking talking de grande y sólo era para llamadas y como mucho para mensajes? La prehistoria señores, vuelvo a la prehistoria.

Y es que, llamadnos locos, apretados o extremistas, pero hemos decidido seguir las recomendaciones de “no T.V, no móviles, ni tabletas -aunque no tengamos-, y ni ordenador/portátil” ¡Las pantallas vamos! Hasta pasado los dos añitos de nuestra vikinguilla su exposición ante todo eso será cero patatero, se ponga como se pongan los abuelos, vikinga y la madre que la parió! ¿Y luego? Luego ya veremos…

Aún recuerdo a una mamá que me dijo eso de <<¡me quité del tabaco para que mis bebes (gemelas) no me conociesen como mamá fumadora con un cigarro en la mano>>. Me impactó y le aplaudo porque lo consiguió. Pues lo de los móviles igual.

No quiero que mi hija me vea continuamente con un móvil en la mano. Además, los niños aprenden observando, imitan lo que ven y el móvil es tiempo que me quita para verle esos ojazos tan bonitos y esa sonrisa tan espléndida (se nota que babeo por ella jajaja y no es para menos)

Decisión firme, rotunda e inamovible. Perooo… que difícil es explicar a suegriles, cuñaetes, a la mia mama ya concienciada, no le queda otra, y en general a todos aquellos que van con sus móviles, casi siempre son de ¡5 pulgadas!, para ponérselo en todo los morros a mi retoño. Eso si, con la app que está de moda en ese momento ¡para niños! Repito… Me dicen que hecha paaraaa niños… Puess ¡¡¡Oigan!!! Me sale la leona que llevo dentro y cada vez es mas incontrolable. No digo más.

Yo que pensaba que a suegrina que de profesión fue maestra la tendría de mi parte en éste tema. Pues ná. Además, para más inri, a sus hijos sin TV los crió más bien que ná. Entusiasmada le digo que haré como ella ¡y se me hace la sueca! oigan! En medio del salón, con cara de sorpresa (por segunda vez) me dice eso de <<¿sin TV? ,¿Si? Yyyyyyy por queeeeé con lo bien que se está con la TV?  Yo les pongo los dibujitos a mis nietas y se quedan muy a gusto!>>

Nada, que allí son ahora otras leyes y no hay nada que hacer. A la porra la docencia y la pedagogía -¡que soy ya abuela!. Se dirá. Y razón no le falta, pues ya bastantes sacrificios habrá padecido por sus hijos. Así que a vikinga, ¡que para eso la he pario yo! en nuestra house no le quedará otra que: jugar, hacer manualidades, aprender, experimentar y explorar que es igual que ir de destroyer por la casa jajaja. Y tambien tiempo para aburrirsee y ¡Leer! Uiii o escuchar los cuentos que ya el papuchi le va leyendo. Y un sin fin de cosas que le tengo reservadas.

Pues eso, me despido que pronto los miembros de ésta hause se despertarán y aún sigo empantallada escribiendo.

 

Imagen con CC0 Creative Commons. De mojzagrebinfo. En Pixbay.

En territorio suegriles

Nos encontramos en terreno movedizo, nos hemos venido a pueblosuegriles y aquí las leyes son bien distintas. Eso si, cada cual en su cueva lo que quiera peroooo como entres en casaSuegriles andamos perdidos y eso ahora con vikinguilla es peor.

Hoy es un día especial, día de Reyes y como locas van las sobrinas haciendo peregrinaje de casa en casa para ver que les han dejado ¡Eufóricas oigan! A modo de batalla campal recibieron los regalos las sobrinas, los envoltorios bien cuidados caían destrozados por el suelo. Eran como máquinas de desenvolver. Pena que no se grabase el momento porque la ocasión lo requería.

El chocolate, el roscón de reyes, los caramelos de la cabalgata, turrones, el bizcocho de suegrína el que más! roscones de vino, alfajores.. No faltaba nada ¿problemas con el azúcar? Nooooo jajaja que va… Y servidora que el azúcar lo tiene como el mismísimo diablo en persona, ardo por dentro al ver como se usa continuamente “semejantes festín” para conquistar los corazones de las sobrinas, sus nietas vamos, vamos.

Me decía a mi misma, viendo años atrás semejante escena que cuando fuese mamá a mis descendientes no pasará por regalos descontrolados a destiempo haciendo peligrar la magia de la navidad y ya mucho menos que probasen semejantes marranadas de azúcar. Ya me veía yo haciendo *caramelos con fruta con algar algar endulzados con un dátil* ¡JA! Esos planes no los tienen por estos lares. Vamos, que se salva mi vikinga por este año a sus recién estrenados 7 meses pero ya amenazaron suegriles a modo de ‘allanar el terreno para el año que viene’ ho ho ho <<-Que su nietecita no se escapa>>, dice mi suegína firmemente y sonriendo a mi retoño que se encontraba en mis brazos jugando con mis manos -dulce estampa, ¿no?-

Argumentos tienen oigan y si no se los inventa para asegurar a esas nietas su porción diaria de azúcar. “<<-Que si el azúcar es buena para el cerebro“>> comenta. Pero peor es la mía mama que a demás de ese poderoso argumento añade que también es bueno para los huesos. UF!. Porque eso de las caries, picos de glucosa y rápidos bajones y aquello de la diabetes tipo II y la obesidad infantil como que no les es suficiente como contra ataque .<< -vaj.. por un poquito no pasa nada>>. Me dicen. Claro, claro, un poquito ahora, otro después y otro antes de cenar también.. Hala! Ahí! Sin frenos. Pero para ellos eso es “CON MODERACIÓN”

Pues nada, ahora toca resignación y ya meditando estrategias para dentro de 11meses. Sin más, me voy que me esperan allí, en villa dulzón